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viernes, 30 de abril de 2010

Boca


Boca que arrastra mi boca:
boca que me has arrastrado:
boca que viene de lejos
a iluminarme de rayos.

Alba que das a mis noches
un resplandor rojo y blanco.
Boca poblada de bocas:
pájaro lleno de pájaros.
Canción que vuelve las alas
hacia arriba y hacia abajo.
Muerte reducida a besos,
a sed de morir despacio,
das a la grama sangrante
dos fúlgidos aletazos.
El labio de arriba el cielo
y la tierra el otro labio.


Texto: "Boca" (fragmento) de Miguel Hernández

domingo, 25 de abril de 2010

En la doliente soledad del domingo...


Aquí estoy,
desnuda,
sobre las sábanas solitarias
de esta cama donde te deseo.

Veo mi cuerpo,
liso y rosado en el espejo,
mi cuerpo
que fue ávido territorio de tus besos;
este cuerpo lleno de recuerdos
de tu desbordada pasión
sobre el que peleaste sudorosas batallas
en largas noches de quejidos y risas
y ruidos de mis cuevas interiores.

Veo mis pechos
que acomodabas sonriendo
en la palma de tu mano,
que apretabas como pájaros pequeños
en tus jaulas de cinco barrotes,
mientras una flor se me encendía
y paraba su dura corola
contra tu carne dulce.

Veo mis piernas,
largas y lentas conocedoras de tus caricias,
que giraban rápidas y nerviosas sobre sus goznes
para abrirte el sendero de la perdición
hacia mi mismo centro,
y la suave vegetación del monte
donde urdiste sordos combates
coronados de gozo,
anunciados por descargas de fusilerías
y truenos primitivos.

Me veo y no me estoy viendo,
es un espejo de vos el que se extiende doliente
sobre esta soledad de domingo,
un espejo rosado,
un molde hueco buscando su otro hemisferio.

Llueve copiosamente
sobre mi cara
y sólo pienso en tu lejano amor
mientras cobijo
con todas mis fuerzas,
la esperanza.

Texto: "En la doliente soledad del domingo..." de Gioconda Belli

martes, 20 de abril de 2010

El rumor del forcejeo


ÁSPERA TEXTURA DEL VIENTO

Nacida de la selva me tomaste
arisca yegua para estribos y albardas.

Durante muchas noches
nada se oyó
sino el chasquido del látigo
el rumor del forcejeo
las maldiciones
y el roce de los cuerpos
midiéndose la fuerza en el espacio.

Cabalgamos por días sin parar
desbocados corceles del amor
dando y quitando,
riendo y llorando
-el tiempo de la doma
el celo de los tigres-

No pudimos con la áspera textura de los vientos.
Nos rendimos ante el cansancio
a pocos metros de la pradera
donde hubiéramos realizado
todos nuestros encendidos sueños.


Imagen: Ken Marcus
Texto: Áspera textura del viento de Gioconda Belli

jueves, 15 de abril de 2010

Desnudo


Desnudo eres hermoso como una lágrima de luna,
desnudo eres azul y te confundes con la noche.

Desnudo te pareces a una roca tallada por la mano
de un dios concupiscente.

Todo es en ti belleza,
y yo que no puedo dejar de nombrarte,
yo que al juntar mis párpados te veo aparecer
y me encegueces,
yo que guardo tu imagen prendida en mi retina
incandescente,
yo que te esperé siempre,
yo que te llamo desde las nubes del cielo o del infierno…

¡Asáltame esta noche!
atraviesa los puentes de mi anhelo,
derriba las cancelas de mi sexo,
rómpeme el corazón en mil fragmentos
¡Llámame puta y noche, y misterio!,

llámame amor, dime que sí

y estarás muerto:

no se rinde la araña cuando atrapa a la mosca
en su seno;

no se rinde en tu sangre mi veneno
vamos dime que sí, mi amor.

Desnudo eres hermoso como un verso,
desnudo eres mi aliento.


Texto: "Desnudo" de Alejandra Menassa.

sábado, 10 de abril de 2010

Vida y muerte


VIDA Y MUERTE

Se inquieta el deseo y se hace presente,
incrédulo de sus dimensiones,
como un temido fantasma de desgobierno,
iniciático camino de vida y muerte,
escandaloso signo de una idea alargada,
absurda, pero con deseo acariciada.

Idea roja, salvaje, lujuriosa,
demonios ardientes que hurgan mi alma,
nacidos de un día brumoso y solitario,
nacidos del dolor y del ahogo,
nacidos de la aniquiladora pasión
que a mi corazón desconcierta.

Deseo intenso, empapado de infierno,
clamorosa tensión e imaginación desbordada,
imposible y peligrosa figura plana
que oculta la gris y fantasmal niebla.
Destructora locura que golpea a la razón,
la insidiosa vía de quien no conoce la Vida.

¿Cómo quemar toda la pasión que me reseca voluptuosa?
Bulle y me abre los poros de la piel, que, expectante
y ya cuando el infierno está a punto de estallar,
no distingue entre ángeles y demonios,
monstruos alados que la poseen salvajemente
o estrellas doradas que la guían mágicamente.

No distingue entre dolor y placer,
no distingue entre el bien y el mal,
sólo es un deseo,
sólo es un estallido,
sólo es la Vida,
sólo es la Muerte.



Texto: Assumpta Solsona Cabiscol

lunes, 5 de abril de 2010

Primaveral


Mi dulce musa Delicia
me trajo un ánfora griega
cincelada en alabastro,
de vino de Naxos llena;
y una hermosa copa de oro,
la base henchida de perlas,
para que bebiese el vino
que es propicio a los poetas.
En el ánfora está Diana,
real, orgullosa, esbelta,
con su desnudez divina
y en actitud cinegética.
Y en la copa luminosa
está Venus Citerea
tendida cerca de Adonis
que sus caricias desdeña.
No quiere el vino de Naxos
ni el ánfora de asas bellas,
ni la copa donde Cipria
al gallardo Adonis ruega.
Quiero beber del amor
sólo en tu boca bermeja.
¡Oh, amada mía! Es el dulce
tiempo de la primavera.

Texto: Primaveral (Fragmento) de Rubén Darío