Esto es para mayores de 18 años. Si no los tienes, no deberías mirar a través de la cerradura.
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lunes, 5 de julio de 2010

La stripper


La primera vez que lo había hecho era todavía estudiante. Se había dejado arrastrar a una apuesta estúpida.Había ido con unos colegas de universidad a un garito de strippers y habían retado, a ella y tres de sus compañeras, a que subieran al estrado y se sacaran la ropa. La cantidad ofrecida fue aumentando con las ansias de los chicos por ver a sus compañeras desnudarse delante de todos. Pocos instantes más tarde, la cifra se había convertido en jugosa para una estudiante escasa de fondos. Aunque Brigitte se dio cuenta muy pronto de que, incluso sin el incentivo del dinero, hubiese subido al estrado. Algo indefinible la empujaba, como si un imán la atrajese... Y, sin embargo, no había pensado nunca en hacerlo. Sus compañeras pronto desistieron, pero no así ella; aceptó el desafío. Terminó de golpe su bebida y con un aire decidido subió al escenario, bajo la mirada divertida de sus colegas. Éstos estaban convencidos de que sólo iba a hacer cuatro pasos y que permanecería desnuda un momento, antes de desaparecer disparada. Cuál no sería su sorpresa al ver que Brigitte se plantaba ahí arriba inmóvil, con las piernas bien afianzadas en medio de las tablas. Al primer compás se descalzó; al segundo, se sacó la blusa. Luego, empleó el resto de la canción en despojarse, una a una, de todas sus prendas, hasta que quedó tal como vino al mundo.
En ese momento comprendió que se sentía como pez en el agua. Adivinó inmediatamente que todas las miradas se posaban sobre su cuerpo y eso le provocó un creciente placer. Como si un sinnúmero de manos la estuviesen acariciando. Sintió que cada trozo de su piel desnuda vibraba bajo la fuerza de esas miradas. Hubiera podido jurar que la estaban tocando.
Aquella primera vez, en pocos minutos, se excitó como si sus cuatro compañeros le estuviesen haciendo el amor, uno tras otro.
Desgraciadamente, desde ese incidente sus compañeras no le dirigieron de nuevo la palabra. Los chicos, en cambio, intentaron todos salir con ella, con la esperanza de cosechar un show gratuito y exclusivo. Pero Brigitte había tomado la firme decisión de no permitir jamás que uno de sus espectadores la tocase después de haberla visto bailar. Esto destruiría la sensación onírica en la que se sumergía durante su espectáculo. Adoraba esa palpable sensación de sentirse deseada por los hombres y, a veces, por las mujeres. Todas las miradas fijadas en ella la hacían estremecerse de placer, y ella se abandonaba en cuerpo y alma a él. Se sabía hermosa; era consciente de que la deseaban, que raro era el hombre que no daría todo lo que tuviese para poder hacerle el amor. Pero eso estaba fuera de la cuestión: jamás había pasado una noche con uno de sus admiradores. Para poder continuar disfrutando de su trabajo, le era necesario permanecer totalmente inaccesible. No ser sino una fantasmagoría, un espejismo. Así podía meterse en la piel de quien fuera, reina o estrella de cine. "Se mira, pero no se toca".

Texto: "El secreto de Brigitte" (fragmento) de Marie Gray

10 comentarios:

juan dijo...

pagaría 100 de los grandes por ver cómo se mueve...



besos

panterablanca dijo...

Qué americano te ha quedado eso, jajajajaja!!! Ejemmm... digo yo que debes ser muy rico... ejeeemm... ;-P
jijijijijijiji!!!
Besos movedizos.

juan dijo...

rico? eh.. sí, claro, un corazón de oro ;-P

besos movedizos

Rouge dijo...

Eso del "se mira pero no se toca", me parece un buen acicate sexual, hasta cierto punto.

panterablanca dijo...

JUAN: Pues oye, un corazón de oro es algo muy valioso. Cuídalo :-)

ROUGE: Lo es, siempre que lo de no tocar no se eternice ;-)
Me alegra que te hayas decidido a comentar, querida.

Besos ricos a los dos.

Estrella Altair dijo...

Wuay... me gusto.... divino ese sumergirse en la fantasia... del interior...

ummm...

Volveré

Entre pieles dijo...

Pobre. Me recuerda aquella frase de Janis Joplin: "todos los días, al actuar, hago el amor con 25.000personas. Y luego me voy a casa sola."

panterablanca dijo...

ESTRELLA: Pues lo celebro. Bienvenida a la fiesta. Espía siempre que quieras a través de la cerradura :-)

ENTRE PIELES: La frase de Joplin me parece realmente triste, pero la protagonista del relato disfruta de su trabajo, y no lo disfrutaría igual si lo hiciera de otra manera. Además, que no se acueste con los que la ven bailar encima del escenario, no significa que no se acueste nunca con nadie ;-)

Besos dulces para los dos.

enrique dijo...

Maravillosa foto.
Maravillosa.

panterablanca dijo...

Gracias. Es estupendo que te guste... ¿por las medias negras, quizas? ;-)
Besos maravillados.